Quizás en algún momento de la vida, la belleza termina, la piel se escurre, los huesos se vuelven frágiles, el caminar se hace lento y pausado, y las acciones se tornan en cámara lenta y ya no podemos trasladarnos como otrora con fuerza y vitalidad.

Pero todo lo anterior no importa porque la mente preserva y mantiene aquellos bonitos recuerdos y en nuestro cerebro todo permanece, por eso, con solo cerrar los ojos evocamos el pasado y recordamos todo aquello que existia en ese antes perfecto.

El tiempo pasa inexorable, pero lo mejor vivido se mantiene para siempre, nada más bello que un imborrable recuerdo, que haber visto y explorado en el horizonte un grandioso atardecer, o haber percibido un paisaje espectacular al amanecer o haber amado como nadie jamás, la belleza de la vida radica en tú interior, nunca la pierdas.

Berny Polanía V.




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