La vida a veces nos arrincona con sus cosas, sufrimos, lloramos y sentimos un fuerte dolor, ya sea físico o afectivo, son sencillamente pruebas que nos pone mi Dios y debemos ser fuertes, y debemos ser capaces de levantarnos y superar con creces los obstáculos, en eso consiste la grandeza del ser humano.
La música le compone al dolor, a ese sufrimiento que uno cree que es infinito pero que finalmente pasa y volvemos a sonreir, un dolor del corazón puede equipararse a un fuerte dolor de muelas.

Pero el sentimiento encierra dos cosas bien distintas, quien no se ha encerrado en su cuarto a  llorar, a pasar ese dolor amargo por una traga, por un familiar perdido, por un amigo ido, nada como un gran dolor para hacernos reaccionar a la vida, a saber que estamos vivos y que la vida vale la pena así duela.

Berny Polanía V.






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