Las vivencias se atesoran en el corazón y por más que nuestra pareja ya no esté todo está grabado en nuestra piel y sentidos, se atesoran los besos, las caricias, el aroma, los bonitos recuerdos vividos y compartidos, las ilusiones.

Siempre ese amor vá a vivir dentro de nuestro ser y tarde o temprano añoraremos algo de aquello que en determinado momento nos hizo vibrar, el gatillo de la nostalgia llega a dispararse y nos cobijan las ganas de devolver el tiempo.

Allí estarás siempre en los recuerdos y nuestra mente tiene presente que exististe con todo en las fibras de nuestro corazón, así no sea palpable ya, y así ya no te encuentres presente todavía van a mantenerse esos restos de felicidad hasta la eternidad.  

Berny Polanía V.





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